ARTILUGIOS DE TODO TIPO ATIBORRAN EN LA ACTUALIDAD LAS ESTANTERÍAS DE LOS SEX SHOPS DE ESPAÑA.

Los ingenios del placer evolucionan que da gusto. Lencerías subidas de tono, cosméticos y bisuterías de acero no son más que el cascarón de los sex shop o tienda erotica en España, negocios que cuidan con detalle sus escaparates para evitar la espantada del cliente. Pero la artillería pesada se guarda en el interior. Un ejemplo de ellas es el Sex shop o tienda erotica Lapasionerotica, con tienda física ubicada en el madrileño barrio de Usera concretamente en c/Marcelo Usera, 25.

Este periódico ha querido adentrarse en ese mundo de fantasía sexual que, bajando al terreno más prosaico, permite descubrir, de entrada, que los vibradores hace tiempo que dejaron de llevar pilas.

Estos artilugios se activan ahora mediante un cargador, e incluso tienen un mando a distancia que incorpora hasta diez niveles de intensidad diferentes, disparando la fantasía de la pareja hasta los límites que ellos mismos se impongan. "Hay quien lo usa en las situaciones más impensables, hasta en una comida con los suegros, uno frente al otro en la mesa…", expone, coqueteando con las palabras, Maria, del establecimiento Lapasionerotica. En sus arriesgadísimas prácticas, cabe suponer que alzarán la voz lo suficiente para acallar el zumbido delator del mecanismo.

El mismo recorrido permite advertir el error en el que caen tantas mujeres al atribuir a las bolas chinas -uno de los productos más exitosos- unos usos que no le corresponden. Clientas que entran en el comercio pensando que las bolitas en cuestión harán las delicias pero, atención, "no procuran placer, solo permiten fortalecer el suelo pélvico", desvela Maria.

Junto a él, en una de tantas estanterías, descansan dos generaciones de vibradores, azules y rosas, los de las pilas de antaño y los del control remoto. También hay otro sinfín de juguetitos, como el Dragón, algo así como una loción con sabor a fresa mentolada cuya aplicación se resume del modo siguiente: unas gotas del producto van al pene, y otras tantas a las zonas erógenas de la mujer. El resultado de todo ello: diferentes sensaciones de calor y frío durante la coyunda.

Y así, el listado de productos que se exhiben en las estanterías parece continuar hasta el infinito, con velas de masaje, perfumes de feromonas, bolas calientes (hot ball) que se deshacen a modo de lubricante una vez introducidas, vaginas "de lata", masturbadores para chicos -"huevos"- que masajean el glande… En suma, una vastísima oferta que... ¿llega a mercantilizar en exceso las relaciones sexuales?

MODELO DE SEXUALIDAD

"Excesivamente" genital

"La sexualidad no es cuánto ni cómo follamos. Vivimos un modelo excesivamente genital, machista. Hay que pensar más en las personas y no tanto en los productos". Podría intuirse que quien suscribe estas palabras es algún enemigo declarado de los sex shops. Nada más lejos de la realidad.

Asume que el mercado se ha normalizado, pero censura que "ahora parece que solo valoramos cuánto y dónde follamos". "Nos olvidamos de que la sexualidad también son gestos, es música… Son mil matices que no atendemos. Tenemos por delante todavía una asignatura pendiente a la hora de valorar lo que hacemos y sentimos", sostiene.

La tienda Erotica Lapasionerotica,  se abrió hace un año y medio con ese objetivo. En un afán de alejarse de esos establecimientos que "siguen potenciando el mismo sistema de sexualidad machista", esta tienda le ha dado un buen revolcón al sistema tradicional de trabajo.

Accedemos al interior del establecimiento. El local está distribuido en función de los cinco sentidos, con un ánimo de "interactuar" con el cliente. Al fin y a cabo, dice el experto, "la erótica no es más que un juego de sentidos".

APRENDIENDO A SENTIR

Abrir el zoom de la sexualidad

El precursor de este negocio asegura que es preciso cambiar el chip en el desarrollo de nuestra sexualidad, convencido de que "el mejor complemento erótico es el tiempo que nos dedicamos", un bien escaso en la sociedad actual. "Es verdad que es bueno follar mucho, pero abriendo el zoom en nuestros encuentros eróticos para aprender a sentir y valorar otras cosas".

Con el afán de "colocar a las personas por encima de los productos", este equipo organiza diferentes actividades, como por ejemplo encuentros con discapacitados visuales, que explican cómo viven y sienten la sexualidad. Maria se muestra sorprendida por sus respuestas. "Muchos te dicen que se excitan oyendo el jadeo de su mujer; otros, con el click del sujetador. Te quedas sorprendido con sus respuestas, por el juego de matices en el que viven, del que tan alejados estamos nosotros. Nos queda mucho que aprender", sostiene.

Así, en una sociedad "elitista" que encumbra a personajes como Brad Pitt y Angelina Jolie o David y Victoria Beckham, que alza a los altares los cuerpos atléticos y en la que incluso las películas porno son vividas como si fuera la realidad, el experto apuesta por vivir con los pies en la tierra, "sintiendo nuestra propia sexualidad", recordando una vez más que el complemento erótico más importante "es el tiempo que nos dedicamos".

Deja un comentario