La experta en sexualidad humana aclaró, en cambio, que buena parte de los artículos disponibles en los sex shops enriquecen la vida íntima de la pareja, pues pueden aumentar el placer y darles un toque diferente a las relaciones sexuales.

El ahora polémico regalo que le compró el candidato a la gobernación por el Partido Popular Democrático (PPD), Alejandro García Padilla, a su esposa en una tienda erótica o sex shop en Seattle, le ha dado mucho de qué hablar en estos días a sus adversarios políticos, algunos de los cuales ahora piden su renuncia por supuestamente dar un mal ejemplo al país.

Varios sexólogos también han expresado su punto de vista ante la controversia del obsequio que, aunque fue adquirido por el dirigente popular en un viaje oficial en el 2006, fue apenas el pasado lunes cuando salió a la luz pública en el programa de chismes SúperXclusivo (WAPA).

Contrario a los comentarios descalificativos de los opositores políticos de García Padilla, la psicóloga y sexóloga Alicia Fernández señaló que los juguetes y productos eróticos no deben relacionarse con la inmoralidad o la perversión.

La experta en sexualidad humana aclaró, en cambio, que buena parte de los artículos disponibles en los sex shops enriquecen la vida íntima de la pareja, pues pueden aumentar el placer y darles un toque diferente a las relaciones sexuales.

“Son muy pocas las personas que realmente conocen las técnicas erotológicas de la sexualidad, dentro de las cuales está precisamente el uso de juguetes sexuales. Estos artículos sirven para darle variedad a esos encuentros sexuales y evitar, así, caer en la monotonía, que lo que provoca es un desgaste en la relación que puede, incluso, llevar a un divorcio”, advirtió la doctora Fernández, quien indicó que la vestimenta sensual y las películas eróticas también ayudan a potenciar la creatividad sexual.

“En el caso de lo de Alejandro García Padilla, no debe existir ningún tipo de señalamiento de inmoralidad. Al contrario, él estaba pensando en el reencuentro íntimo que iba a tener con su esposa cuando regresara a Puerto Rico (de Seattle). Y esto es saludable porque la sexualidad es terapéutica: libera al ser humano de tensiones y une más a la pareja porque mientras más encuentros sexuales satisfactorios existen, más es la unión emocional entre ambos”, precisó la también presidenta de la Asociación Puertorriqueña de Educación, Consejería y Terapia Sexual.

Invasión a la intimidad

La sexóloga criticó la invasión a la intimidad del senador de la Pava y la de su esposa, Wilma Pastrana, que ha supuesto la discusión pública de la ya famosa visita a la tienda erótica o sex shop.

“En la intimidad de una pareja no se debe inmiscuir nadie. Yo entiendo que, como la palabra misma dice, es un espacio íntimo que le concierne única y exclusivamente a las personas involucradas”, sentenció la Dra. Fernández.

“Uno de los derechos sexuales de las personas es el derecho a la intimidad, y aquí lo están violando”, lamentó la especialista sobre la polémica suscitada tras la divulgación de una copia de la factura de la tarjeta de crédito que García Padilla utilizó para la compra del regalo.

Más allá de este punto, la doctora subrayó, asimismo, que el incluir juguetes eróticos en la vida sexual no tiene nada reprochable, “siempre y cuando la pareja esté de acuerdo y no provoque daños a ninguno de los dos ni a terceros”.

Doble vara

Sobre el relacionar la compra de un artículo en un sex shop con faltas a la ética y la moral, como han hecho algunos líderes políticos del país, la doctora Fernández opinó que existe una “inadecuada educación sexual” en nuestra sociedad que abona a muchos prejuicios y creencias erróneas.

La experta en sexualidad humana reprobó, además, lo que calificó como una “doble vara” entre la vida íntima de los ciudadanos comunes y la de las figuras públicas, como es el caso del senador popular.

“Se tiende a asociar que las personas que tienen algún tipo de posición o poder son seres asexuales, y el ser humano es un ser sexual desde que nace hasta que muere. Tienden a pensar que, porque tienen esos puestos, no tienen intimidad ni relaciones sexuales”, mencionó la sexóloga, con práctica en la Clínica de Sexualidad Humana.

“Todo este asunto (de García Padilla) no es inmoral porque todo ser humano tiene necesidades sexuales. Viene siendo como una doble vara, es decir, es bueno para mí, pero no para otro. O sea, están conscientes de que los juguetes pueden ayudar a darle variedad a los encuentros, pero no pueden o no se atreven a decirlo”, concluyó la sexóloga.

Aunque no se ha revelado cuál fue el artículo que compró el líder de la Pava en la tienda de artículos de sexo, la doctora Fernández reveló que algunos de los artículos más comprados en estos comercios son los vibradores, los estimuladores clitorales, los lubricantes y los libros eróticos.

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